La peor parte de un socavón no es el daño tan grande que causa a la propiedad, sino el hecho de que luego va a tener que hacerle frente a su compañía de seguro para que le pague por esos daños. Las compañías de seguros tienen equipos de agentes y abogados cuya única función es limitar la cantidad de dinero que le van a pagar por su reclamación.